La magia japonesa

 Los Hechiceros Jujutsu (呪術師, Jujutsushi, lit. "Maestros de Técnicas Malditas" o "Chamanes") son personas que tienen la habilidad de controlar el flujo de Energía Maldita en sus cuerpos, lo que les permite usarla a su antojo, así como reducir cuánto de ella se libera. Los Hechiceros y las Maldiciones de alto rango pueden refinar esta energía y utilizarla para ejecutar Técnicas Malditas (呪術式, Jujutsushiki), que suelen ser exclusivas del usuario particular o correr en su familia. Una forma avanzada de Técnica Maldita es la Expansión de Dominio (領域展開, Ryōiki Tenkai), técnica mediante la cual el usuario puede utilizar su Energía Maldita para construir una dimensión de bolsillo que cubre el área circundante y dentro de la cual todos los ataques son más fuertes.


Shikigami (式神Shikigami'?) es el término utilizado para los espíritus invocados por un onmyoji o un hechicero japonés. Los shikigami se utilizan para proteger y servir a su amo, al igual que el concepto occidental de espíritu familiar de un mago. Hay muchos tipos de shikigami descritos en leyendas, siendo el tipo más común el de recortes de papel encantados que puede producir la ilusión de otro objeto de la vida real.

Se dice que los shikigami son invisibles durante la mayoría del tiempo, aunque pueden ser hechos visibles vinculándolos a pequeños muñecos de papel. También pueden mostrarse como animales, especialmente pájaros. Los shikigami deben ser conjurados mediante una compleja ceremonia y su poder está conectado con la fuerza espiritual de su amo. Si el invocador tiene suficiente control y experiencia, sus shikigami pueden poseer a animales e incluso a personas y manipularles de esta manera; pero si el invocador es descuidado, los shikigami podrían escapar de su control y ganarían voluntad y consciencia propias, y atacarían al onmyoji en venganza por haberles invocado. Usualmente, los shikigami son invocados para realizar tareas demasiado arriesgadas para sus amos, como espiar, robar y rastrear a enemigos.

Onmyōdō (陰陽道? también On'yōdō o Inyōdō) es una cosmogonía esotérica, mezcla de ciencias naturalesfilosofía china y ocultismo muy influenciada por la cultura china, que se originó en Japón en torno al siglo VII. Se basa en las teorías chinas de los cinco elementos (五行, en chino: Wu Xing) y del yin-yang (陰陽, en japonés: onmyou). Estas teorías llegaron a Japón entre los siglos V y VI, y fueron aceptadas por mucha gente de la época como un sistema práctico de adivinación. Estas prácticas se vieron más tarde influenciadas por el taoísmobudismo y sintoísmo, y evolucionaron hasta el onmyōdō conocido en la actualidad, hacia el final del siglo VII. Los profesionales de esta disciplina reciben el nombre de onmyōji (陰陽師?).

Hasta mediados del siglo XIX, cuando fue prohibido por considerarse pura superstición, onmyōdō, estaba bajo control del gobierno imperial, y más tarde por sus representantes. La restricción ha sido levantada, y desde 2006 cualquiera puede practicar onmyōdō.

Desde la era Heian en adelante, cuando es sistema Ritsuryō se relajó y la familia Fujiwara llegó al poder, la corte imperial empezó a interesarse por los rituales para complacer las almas de los difuntos (御霊信仰 'Goryō Shinkō'?) para evitar la aparición de los fantasmas yurei (怨霊 'yuurei'?). Puesto que los onmyōji mostraban medios para evitar desastres con sus habilidades mágicas y adivinatorias, la superstición permitió que los onmyōji tuvieran gran influencia sobre la nobleza cortesana y el propio emperador. Como consecuencia, el pueblo llano pasó a ser consciente más ampliamente de la existencia y poderes de los onmyōji, lo cual les hizo aún más populares y poderosos.

El onmyōdō se mezcló con otras creencias y muchas prácticas ocultistas, y pasó desde la base china de que provenía, a un sistema sincrético sólo posible de encontrar en Japón. Tomó elementos del Taoísmo (道教), llegado a las islas de la misma forma que el onmyōdō, incluyendo elementos mágicos como el katatagaemonoimihenbai, y las ceremonias a los dioses taoísticos como el Taizan Fukunsai. Algunos elementos del feng shui y las artes médicas del jukondō se incorporaron también, y mientras que el onmyōdō y el sintoísmo se influenciaban mutuamente, el onmyōdō se hizo más popular. Desde finales del siglo VIII en adelante, se vio influenciada por el budismo esotérico y la astrología de origen hindú (Sukuyōdō) que llegó a la vez.

En la mitología japonesa, un inugami (犬神? , literalmente "perro-dios") es una forma de utilizar un espíritu animal, comúnmente originado de un perro, para llevar a cabo una venganza o actuando como guardianes a favor de su Inugami-mochi (犬神持ち? "poseedor de inugami"). Los inugami son una variedad de hechicería llamada Kojyutsu (蠱術?), la cual se ha prohibido su uso en la era de Heian (平安時代).

La creencia general dice que para crear un inugami, había que enterrar un perro hasta el cuello y dejarle comida, pero sin que pudiera alcanzarla. Durante el proceso, el amo le dice al perro que su sufrimiento (el del perro) no es más grande que el suyo (el del amo). Cuando el perro muere se le corta el cuello (se transforma en inugami) y se utiliza el cuello del animal como amuleto, y, por tanto, volviendo al espíritu obediente. Otra forma de hacer un inugami es encerrando a varios perros en un lugar sin agua ni comida. Ellos se comerán entre ellos, luego, se espera a que muera el último que sobrevivió y se le corta la cabeza para ser utilizada como amuleto.[1]

En las Islas Oki, el inugami hace el papel que el kitsune (zorro) desempeña en otras regiones de Japón. Se cree que un inugami-mochi será bendecido con buena suerte y éxito en la vida, pero en cambio serán rechazados por otras personas, y les costará mucho encontrar pareja; también deben ser cuidadosos de no insultar a sus inugami para no recibir su ira, que a diferencia de un kitsune, no sigue simplemente los deseos de su amo, sino que también actúa bajo sus propios impulsos.

Existe hasta en la actualidad la creencia del inugami en todo el sudoeste japonés (KyushuShikoku y hasta llegando a Okinawa). En Shikoku (四国), antes de celebrar un Casamiento, las familias verifican previamente el árbol genealógico del cónyuge para ver si alguno de sus integrantes es un Inugami-mochi. Con el objetivo de no involucrarse a la brujería.

El cuerpo original del inugami se queda atrás cuando se va y sigue los deseos de su amo; el cadáver enterrado lentamente se va marchitando y pudriendo, y si el inugami regresa después de que el cuerpo no es habitable, tomará posesión del cuerpo de su amo, haciéndolo aún más poderoso. Se dice que una posesión por un inugami cura las enfermedades, o una mala salud, pero con el resultado del poseído actuando como un perro.




Comentarios

Entradas más populares de este blog

Sesión 33 Nahual 1996