Che Uinic

‘Che Uinic’ es un gigante que habita en la selva y, de la península de Yucatán. Esta criatura de la mitología maya vive en cavernas dentro de la espesura de la selva, alejada de los grandes poblados y, sobre todo. Generalmente, sale por las noches a cazar para poder alimentarse. Su comida favorita se dice son: los humanos.

Este antropófago, llamado también conocido en la época moderna como el Pie Grande yucateco, es descrito como un gigante o monstruo de cuerpo peludo y de color rojo, con una voz fulminante y grave, capaz de ensordecerte y dejarte paralizado del miedo. Hay quienes le atribuyen poderes sobrenaturales.



Algunos mencionan que se le ha visto rondar en la selva de Yucatán, en el municipio de Tecoh y por la Ruta Puuc de Campeche. Esta última abarca 5 zonas arqueológicas: Edzná, Tohcok, Chunhuhub, Xcalumkín y Kankí.

Su nombre se deriva de los vocablos mayas: wíinik (hombre), ch’éej (monte) o che’ (árbol, madera y palo), así que puede traducirse de varias maneras: “el hombre de los montes” o “el hombre de los bosques”.

Se dice que si alguien se aleja mucho de la civilización y se pierde en la selva a altas horas de la noche. Sin duda, esta criatura aparecerá para devorarlo. Incluso hay cazadores que aseguran haberlo visto.

También se dice que parece musculoso pero, en realidad, no tiene articulaciones e incluso está deshuesado y que tiene los pies al revés, lo cual le dificulta caminar. Por lo que tiene que usar el tronco de un árbol como bastón. De hecho, el monstruo solo puede dormir apoyado en un árbol.

Para escapar de él hay dos remedios, según quien lo cuente: correr tan rápido como uno pueda, pues con esa condición con la que el gigante se carga, será poco probable que te llegue a alcanzar.

De acuerdo a la leyenda, la segunda forma para salvarte del Che Uinic, es agarrar unas ramas de un árbol, bailar con éstas, hacer malabares y cantar al mismo tiempo.

Por lo que el ser, al ver esto no podrá controlar su risa y su peso, caerá al suelo y no podrá ponerse de pie. Lo que te dará el momento perfecto para que puedas huir.



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